como si el aire lo elevara

Querés que volvamos
por la calle del bulevar.
Hay otros caminos
más directos
para llegar a tu casa
,
pienso y casi te lo digo.
Pero el resplandor del día
me enceguece un poco,
me entibia, y acepto.
Hace unos meses
que mamá murió
y tengo que reinventar
mi vínculo con vos,
con el mundo.
Siento que mi brazo
va hacia el tuyo
como nunca antes,
como si el aire lo elevara.
Así caminamos, al ritmo
pausado de tus años
bajo el cielo y la luz
de este invierno nuevo.

Tell all the truth but tell it slant . Emily Dickinson . El mismo cielo, otro cielo

En el blog https://siempreotrocielo.wordpress.com
con Isadora Paolucci traducimos poesía, aquí nuestro manifiesto https://siempreotrocielo.wordpress.com/acerca-de/

Esta es nuestra última entrada allí, una versión que intenta poner en práctica el ars poética de Dickinson, para poder decir la (nuestra) verdad del poema.

Tell all the truth but tell it slant—
Success in Circuit lies
Too bright for our infirm Delight
The Truth’s superb surprise
As Lightning to the Children eased
With explanation kind
The Truth must dazzle gradually
Or every man be blind—

– Emily Dickinson

Para decir la verdad, hay que tomar un desvío—
el camino indirecto es el más acertado
brilla por demás para nuestra frágil Dicha
la magnífica sorpresa de la Verdad
Como se explica el Relámpago a un Niño
con la mayor delicadeza
la Verdad tiene que deslumbrar de a poco
o su luz nos dejará ciegos—

[versión de Daniela Camozzi e Isadora Paolucci]

Comentario:
A partir de una primera versión en la que intentamos respetar las rimas del original, y en la que no nos convencían algunas soluciones, fuimos trabajando cada verso. “El camino indirecto” que propone Emily terminó siendo el procedimiento de traducción
—de escritura— que nos resultó satisfactorio. En los dos primeros versos y en el último, nos alejamos (en apariencia) del original, para poder acercarnos a una expresión que sentimos más auténtica. Para decir la verdad, hay que tomar un desvío.

Mito . Muriel Rukeyser . Eso es lo que vos pensás

MITO
Mucho después, Edipo, anciano y ciego, vagaba por
los caminos. Sintió un olor familiar. Era
la Esfinge. Edipo le dijo: “Quiero preguntarte algo.
¿Por qué no reconocí a mi madre?” “Porque diste
la respuesta equivocada”, la Esfinge contestó. “Pero
todo fue posible desde entonces”, respondió Edipo.
“No -dijo ella-, cuando te pregunté, ¿qué camina
en cuatro patas a la mañana, en dos al mediodía,
en tres a la tarde? Me respondiste: el Hombre.
No nombraste a la mujer”. “Al decir Hombre -explicó
Edipo- las mujeres están incluidas. Cualquiera
lo sabe”. A lo que ella retrucó: “Eso es
lo que vos pensás”.

MITH
Long afterward, Oedipus, old and blinded, walked the
roads. He smelled a familiar smell. It was
the Sphinx. Oedipus said, ‘I want to ask one question.
Why didn’t I recognize my mother?’ ‘You gave the
wrong answer,’ said the Sphinx. ‘But that was what
made everything possible,’ said Oedipus. ‘No,’ she said.
‘When I asked, What walks on four legs in the morning,
two at noon, and three in the evening, you answered,
Man. You didn’t say anything about woman.’
‘When you say Man,’ said Oedipus, ‘you include women
too. Everyone knows that.’ She said, ‘That’s what
you think.’

soy Nadie, vos quién sos. Emily Dickinson.

I’m Nobody! Who are you?
Are you – Nobody – too?
Then there’s a pair of us!
Don’t tell! they’d advertise – you know!

How dreary – to be – Somebody!
How public – like a Frog –
To tell one’s name – the livelong June –
To an admiring Bog!

*

¡Soy Nadie! ¿Vos quién sos?
¿Sos – Nadie – también vos?
¡Somos dos! No lo digás,
porque lo publicarán.

¡Ser – Alguien –, qué enorme carga!
¡Qué alarde – como una Rana –
presentarse – todo el año –
al fascinado Pantano!

dolor

Me duele la muñeca de la mano
con la que escribo
escondida acá, en su torsión
para evitar
el roce con el anillado
por escribir al revés, por zurda.
Me duele el estómago, es un dolor
reconocible, viene conmigo
desde hace tanto, una puntada
del lado derecho, justo donde debería
estar la vesícula que me extirparon.
Aunque la ecografía muestre solo
sutura, ahí sigue mi dolor fantasma.
Quizá sea el doblez
de la mano que escribe que tensa
su conexión con el resto del cuerpo
y punza
esas fibras lejanas.
Voy a seguir ese diálogo voy a insistir
la cabeza gacha sobre el cuaderno
la mano encorvada y su tirón
a ver si la corriente logra llegar
a la garganta
y que todo el cuerpo se imante y diga.