saber hacer el vacío de las palabras

La amistad no guarda silencio, más bien es guardada por el silencio. Desde el momento en que la amistad se habla, se invierte. Dice entonces, diciéndoselo, que no hay amigos, se confiesa confesándoselo. Dice la verdad -siempre aquello que más vale no saber-. La protección de esta guardia asegura la verdad de la amistad, su verdad ambigua, aquella mediante la que los amigos se protegen del error o de la ilusión que fundan la amistad, más concretamente, sobre el fondo sin fondo de los cuales se funda una amistad para resistir a su propio abismo. Al vértigo o a la revolución que la haría girar en torno a ella misma. La amistad se funda en verdad para protegerse del fondo o del sin-fondo abismal.

Y he aquí por qué más vale que se guarde en silencio, y que guarde silencio sobre la verdad. Sobre el abismo, sobre el suelo incierto de nuestras amistades: «¡Qué inseguro es el terreno sobre el que reposan todas nuestras relaciones y amistades […] qué aislado está todo hombre!», esto es lo que te dirás en la experiencia de los «malentendidos», de las «separaciones», de las «huidas hostiles».

Entonces, más vale callarse sobre esta verdad de la verdad. La verdad de la verdad es que ella está ahí para proteger una amistad que no resistiría la verdad de su ilusión.

Nietzsche adopta el tono místico cuando propone preceptos o sentencias aforísticos a propósito de un silencio que nombra entonces en latín, Silentium. Ascesis, kénosis, saber hacer el vacío de las palabras para dejar respirar la amistad. Y de nuevo ahí, Nietzsche piensa el silencio a partir de la amistad, como si no pudiese hablarse del silencio mismo, hablar el silencio, a no ser en la amistad, por medio de la amistad.

La palabra arruina la amistad, corrompe hablando, degrada, denigra, des-habla (traiciona con palabras) la amistad pero le hace ese daño a causa de la verdad. Si hay que callarse entre amigos, a propósito de los amigos, es también para no decir la verdad, una verdad mortífera. Silentium.

Fragmentos de Políticas de la amistad, de Jacques Derrida


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: